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jueves, 23 de marzo de 2017

LOS RATONES TEMPLARIOS - BRYAN J.L. GLASS & MICHAEL A. OEMING

TÍTULO: Los Ratones Templarios
          • Tomo I: La profecía
          • Tomo II: Destino
          • Tomo III: Augurios
AUTORES: Bryan J.L. Glass, Michael A. Oeming & Víctor Santos
EDITORIAL: Dolmen Editorial
AÑO: 2010-2011
GÉNERO: Cómic - Fantasía épica

"Un niño al que le encanta escuchar viejas leyendas y jugar a emular a sus héroes se verá obligado a transformarse en un héroe legendario para los suyos. El mundo de los Ratones Templarios es un complejo universo con sus propia mitología y códigos. Sus autores parten de una referencia medieval como es la Orden de los Templarios para contarnos una historia épica de profundas raíces en la mitología nórdica, de la que también toma su cruda violencia y un sentido del sacrificio verdaderamente heroico".

"Los Ratones Templarios" es una de aquellas series destinadas a convertirse en un clásico. Sí, puede que sea algo demasiado aventurado cuando la saga aún no se ha terminado (en España han visto la luz 3 tomos), cuando se trata de un cómic protagonizado por animales y cuando no ha sido publicado las grandes editoriales de este país, pero estoy convencido de que estos ratones tendrán su pequeño rinconcito en el olimpo de la fantasía épica.

Bryan J.L. Glass (guionista) y Michael A. Oeming (dibujante) empezaron a concebir toda esta epopeya en 2002-2003, bueno, en realidad, Oeming había imaginado los primeros esbozos en 1998. La colaboración entre ambos durante un buen número de años, interrumpidos por distintos proyectos personales (recordar que Oeming es papá de "Powers" junto con Bendis), el tesón y la ilusión por sacar adelante un cómic tan atractivo como ambicioso, daría sus frutos en 2007, año en el que se inició la publicación de "Los Ratones Templarios" en los USA.

¿Y por qué me atrevo a afirmar que puede convertirse en un clásico? porque es un proyecto sólido, sacado adelante con mucho cariño y esfuerzo, que bebe de fuentes tan ricas como la mitología nórdica o la tradición celta, que tiene reminiscencias del mundo artúrico, que posee influencias de la Tierra Media de Tolkien, que desprende esa aura de legendario misterio de la Orden del Temple... influencias más que poderosas para concebir y desarrollar el universo de "Los Ratones Templarios".

Vale, pensarás ¿cómo va ser todo eso posible en una historia protagonizada por ratones, ratas y comadrejas? Tiene sentido que te plantees esa cuestión, es lógico que puedas caer en la tentación de pensar que la historia tal vez carezca de profundidad, madurez o que tenga algunas connotaciones infantiles/juveniles... pero no es el caso. "Los Ratones Templarios" contiene suficiente carga dramática y épica, narrada con crudeza cuando es necesario, salpicada de sangrienta violencia y con giros argumentales. Hay oscuridad, traición, mentiras e intereses personales, pero también luz, honor, sacrificio y perdón. Cuidado, tampoco vayamos a pensar que es "Juego de Tronos", pero teniendo en cuenta que hablamos de un mundo poblado por roedores, el trabajo de Glass y Oeming es encomiable.

Sin explicaros mucho, sólo por contextualizar y ofreceros cuatro pinceladas. Karic es un joven ratón de Cañada de Grillo que fantasea con las historias sobre los Templarios (orden que caída en desgracia tras una guerra interna). Su aldea es invadida y arrasada por una horda de ratas, muriendo buena parte de los vecinos, siendo esclavizados los supervivientes... entre ellos su familia. Karic logra huir y es en su huida cuando recibe una visión de los dioses, siendo designado el elegido por Wotan (dios principal)... su destino, no exento de peligros y obstáculos: cambiar la historia, unificar a los Templarios, devolver la paz y destronar a Ícaro, el rey ratón traidor que ha pactado con ratas y comadrejas.

El trabajo de Bryan J.L. Glass y Michael A. Oeming es titánico porque estamos hablando de una saga que, teniendo en cuenta que en USA andan por el quinto tomo, superará las 1000 páginas sin problemas. Y es titánico no sólo por esa nada desdeñable cantidad de páginas, sino también por darle sentido y coherencia a un universo en constante desarrollo, que gana en complejidad y profundidad. Que una historia así no pierda ritmo a medida que se adentra en nuevos escenarios, en la que aparecen nuevos personajes, en la que la información que recibe el lector sobre la propia mitología roedora es cuantiosa y en el que se producen mezclas del pasado con el presente para que podamos comprender mejor el vínculo entre lo que pasó y lo que ahora acontece... pues eso, Glass & Oeming realizan un trabajo brillante.

Añadir que Víctor Santos, dibujante con recorrido y prestigio en territorio americano, tomó el relevo de Michael A. Oeming a efectos de que la serie no tuviera mayores retrasos y lo cierto es que parece una transición natural. De hecho, el valenciano ya dibuja parte del primer tomo y, a partir del segundo, suyo es todo el trabajo y Oeming aporta su granito de arena en portadas o trabajos de supervisión. Puede parecer un trabajo continuista porque no rompe con las viñetas de Oeming, pero, poco a poco Santos va dejando su huella e imprime su propio estilo (ambos, por cierto, tienen un aire a Mike Mignola).

Para finalizar, felicitar a Dolmen Editorial por su excelente trabajo de encuadernación.

VALORACIÓN: 8'5/10

viernes, 10 de febrero de 2017

EL RÍO DE LA LUZ - JAVIER REVERTE

TÍTULO: El río de la luz: un viaje por Alaska y Canadá
AUTOR: Javier Reverte
EDITORIAL: Debolsillo
AÑO: 2010
GÉNERO: Narrativa de viajes

"En este libro Javier Reverte descubre una Alaska mítica y salvaje a través del imprevisible y traicionero río Yukon, por el que navegó en canoa junto a un reducido grupo de aventureros. Posteriormente siguió el viaje en solitario, adentrándose en el interior de Alaska, una de las últimas fronteras de nuestra civilización. Al tiempo que viaja, Reverte rememora las historias de miles de pioneros que se dejaron la vida en la fiebre del oro, recopila las mejores historias y leyendas de un lugar mítico desde que Jack London escribiera sus célebres novelas y, también, con mucho humor se adentra en los territorios vírgenes donde reinan los temibles osos grizzlies, con la esperanza de encontrarse con ellos".

No había leído nada hasta hoy de Javier Reverte, aunque, evidentemente, conocía de sus trabajos, pero es que, básicamente, no me atraen los libros de viajes en los que una persona me explica sus vivencias, anécdotas, chascarrillos y su aprendizaje y conclusiones al final del mismo. Con esto no quiero decir que sean malos libros, no se me malinterprete, es sólo que prefiero otro tipo de lecturas.

Sí, sé que Javier Reverte escribe algo más que libros basados en viajes, pero, por azares del destino, no me había tropezado con él hasta hoy. Y ¿por qué he decidido leer "El río de la luz: un viaje por Alaska y Canadá" si también es un libro de viajes? Alaska tiene algo que poseen ya muy pocos rincones de nuestra Tierra: es salvaje, es inhóspita y el ser humano aún no ha conseguido domeñarla del todo (cosa de la que me alegro profundamente). 

Un amigo se había leído el libro de Reverte y me iba explicando pequeñas historietas sobre la fiebre del oro, los valientes e insensatos que decidieron probar fortuna, sobre el majestuoso río Yukon y sobre unas tierras habitadas por una de las especies de oso pardo más grandes y peligrosas del planeta: el grizzly. Un buen puñado de motivos que, unidos a ese halo de misterio indómito de Alaska, terminaron por convencerme para lanzarme a su lectura. En mi memoria conservaba el muy grato recuerdo de otro libro que ya reseñé en el blog: "Hacia rutas salvajes" (J. Krakauer), que también se adentraba en Alaska, así que ¿por qué no regresar allí?

El encuentro con Javier Reverte ha sido apasionante, además de didáctico, entretenido y, hasta cierto punto. adictivo. Lo he leído a ratitos, procurando no devorarlo rápidamente por miedo a saturarme del anecdotario del escritor, a caer rendido ante los obstáculos naturales de la Columbia Británica y terminar cediendo y regresando a casa como hicieron muchos aventureros y aventureras que llegaron a Norteamérica en busca de oro y volvieron con la manos vacías. Creo que he acertado leyéndolo así, he disfrutado más de cada alto en el viaje, de cada paisaje, de cada pedacito de la historia de la "Gold Rush" y de las personas que ha conocido por el camino.

Javier Reverte ha encontrado parte de su motivación personal, más allá de su pasión por los ríos, en Jack London, otro escritor y autor de obras tan famosas como "Colmillo blanco", "El lobo de mar" o "La llamada de lo salvaje". London también sufrió la fiebre del oro y hacia allí que se fue a finales del siglo XIX con su cuñado y algún compañero más, superando todas y cada una de las dificultades que le planteó el Klondike y logrando llegar hasta Dawson City, aunque una vez allí las cosas no salieran como él pretendía.

Así, de la mano, bueno, del pie, de los barcos, de los neumáticos, de las aguas, de los remos y de las canoas de Javier Reverte vamos a recorrer buena parte del quimérico, arriesgado, fatigoso y épico viaje que movilizó a unas 100.000 personas (la llamada "big stampede") durante la década de los 90 de un siglo XIX que agonizaba y de las que menos de la mitad logró alcanzar su objetivo... cuidado, cuando digo alcanzar su objetivo, me refiero a cruzar el Chilkoot Pass o las rutas alternativas existentes para llegar a Dawson City. Que luego tuvieran éxito en su búsqueda de oro, ya es otro cantar, porque eso quedó al alcance de muy pocos y si quisiéramos saber cuántos lograron de verdad amasar fortuna, la cifra estimada es de menos de medio millar. Es una etapa interesante de la historia de los Estados Unidos, sin duda.

Por eso decía que el libro de Reverte, más allá del viaje narrado, de su capacidad para transportarnos a esos paisajes y de hacernos partícipes de las peripecias que vivieron aquellos pioneros o él en sus propias carnes, tiene ese punto histórico-didáctico al salpicar el libro de curiosas e interesantes historietas sobre personajes que se hicieron famosos durante la fiebre del oro del Klondike. Eso nos permitirá conocer, a medida que el escritor va culminando las diferentes etapas de su periplo, sucesos que tuvieron lugar en las localidades y puntos geográficos, fluviales o marítimos por los que transita: Vancouver, Juneau, Skagway, Whitehorse, el White Pass, el Chilkoot Trail, el lago Laberge, el Yukon, Dawson City o Fairbanks, por citar algunas localizaciones. Os las podréis imaginar gracias a las apasionadas descripciones de Reverte, pero el libro también contiene numerosas fotografías que sirven para documentar los relatos, los paisajes y las gentes que habitan las páginas de "El río de la luz: un viaje por Alaska y Canadá".

Lectura recomendable en general, pero si os fascina esa tierra salvaje donde la naturaleza sigue siendo dueña de todo y abruma con su poderosa presencia, si Alaska es uno de aquellos destinos que tienes en mente... este libro no debería faltar en tu biblioteca.

VALORACIÓN: 8'5/10