EL BLOG DE LOS LIBROS Y LA MÚSICA

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viernes, 12 de agosto de 2016

THE GLORIOUS BURDEN - ICED EARTH

TÍTULO: The Glorious Burden
AUTOR: Iced Earth
AÑO: 2004
ESTILO: Power Metal
SELLO: Steamhammer/SPV







"The Glorious Burden" es, probablemente, el mejor trabajo hasta la fecha de Iced Earth, sé que es una valoración puramente personal, pero siendo seguidor de la banda de Tampa (Florida) y habiendo escuchado hasta la saciedad su extensa discografía, creo estar en condiciones de lanzar semejante afirmación sin que me rebanen el pescuezo.

Si bien el álbum comienza a tomar forma en 2002, los fatídicos acontecimientos que tuvieron lugar en New York en septiembre de 2001 comportaron, más allá de la inolvidable tragedia humana, que Matt Barlow, hasta entonces cantante, decidiera abandonar el grupo y se dedicara a echar un cable a su país pasando a formar parte del cuerpo de policía. Entonces, Jon Schaffer, papá de la criatura metalera, acudió a Tim "Ripper" Owens, ex de Judas Priest, que por entonces también andaba en el paro. Y tíos... menuda elección! Todo el talento y poderío vocal de Owens puesto al servicio de las letras y de las composiciones de Schaffer, por otro lado un guitarrista contrastado, maestro del riff e imagen icónica de Iced Earth.

"The Glorious Burden" es un disco de esos llamados conceptuales, de marcada temática militar y tintes patrióticos, lo que lo aleja del resto de la discografía de Iced Earth que siempre ha tendido a la oscuridad y a la fantasía, pero, como he mencionado antes, los atentados del World Trade Center del 11-S golpearon a la banda, no solamente con la salida de Barlow, sino también a la hora de escribir las letras. Creo que hay que añadir que este disco deja constancia o confirma la evolución musical de la banda, ya que en sus orígenes sonaba más próxima al trash metal y ha terminado derivando hacia el power metal, donde se ha afianzado sólidamente.

Los 11 cortes de "The Glorious Burden" están relacionados de alguna manera con la historia bélica que ha marcado el paso del hombre por la Tierra desde que decidimos empezar a jodernos unos a otros, con perdón. Así en el álbum tienen cabida desde Atila el Huno (el temido azote de dios), el Barón Rojo (Manfred Von Richthofen, legendario piloto alemán de la I Guerra Mundial) o la famosa batalla de Waterloo (enfrentamiento entre el ejército francés de Napoleón y una alianza comandada por ingleses y prusianos). Además contiene un homenaje a las víctimas del señalado atentado del 11-S en "When the Eagle cries", está impregnada de sentimiento, pero también de ese puntito patriótico que tanto les gusta a los americanos y que también podemos encontrar en "Declaration Day", documento con el que los americanos declararon su independencia del Imperio Británico el famoso 4 de julio de 1776, en Philadelphia, firmado por nombres tan ilustres como Franklin, Adams o Jefferson.

Ahora bien, el plato fuerte de "The Glorious Burden" es la trilogía de canciones bautizada como "Gettysburg (1863)". Para aquellos a los que este nombre no les diga nada, permitirme una pequeña lección casera de Historia: es la batalla más sangrienta de la Guerra de Secesión americana, tuvo lugar durante los tres primeros días de julio de 1863 en la pequeña ciudad de Gettysburg y enfrentó a las tropas Unionistas encabezadas por el General Meade y a los Confederados comandados por el General Lee, marcando un punto de inflexión en la guerra civil y decantando la balanza militar y política a favor los estados de La Unión y su presidente, Abraham Lincoln. Realizado este pequeño apunte histórico, analicemos la composición musical.

"Gettysburg (1863)" está dividido en tres partes, "The Devil to pay", "Hold at all costs" y "High Water mark", superando los 30 minutos de duración. Las canciones se suceden, es decir, no hay cortes entre ellas y terminan entremezclándose, dando esa sensación de conjunto en lo que supone una composición muy elaborada, no sólo musicalmente, sino también en la continuidad de las letras. Jon Schaffer quiso hacerlo a lo grande y para la trilogía decidió sumar a la fiesta a la Orquesta Filarmónica de Praga (una orquesta relativamente asidua en la colaboración con bandas metaleras), además de otros arreglos como sonidos de cañones, mosquetes, griterío en el fragor de la batalla, etc.

¿Por qué una trilogía? bueno, como he explicado antes la cruenta batalla de Gettysburg duró tres días, así que cada canción está dedicada a una de esas jornadas. Estamos ante una composición épica, grandilocuente, ambiciosa y culminante, no sólo del disco, sino de toda la discografía de Iced Earth. Más allá del trabajo de Jon Schaffer a la hora de escribir y componer, creo que nada sonaría igual sin la presencia de Tim "Ripper" Owens... el tío canta con una entrega, una potencia, una variedad vocal y una carga emocional considerable, en serio, mira que hay grandes vocalistas en el mundo del heavy metal y yo a Owens no lo tenía entre mis favoritos, pero todo eso cambió tras este disco. Merece la pena escuchar su trabajo, así que os dejo con el vídeo:


VALORACIÓN: 9/10

viernes, 29 de julio de 2016

ESTELA PLATEADA: REQUIEM - J. MICHAEL STRACZYNSKI & ESAD RIBIC

TÍTULO: Estela Plateada: Requiem
AUTOR: J. Michael Straczynski & Esad Ribic
EDITORIAL: Marvel
AÑO: 2008
GÉNERO: Cómic

"Durante incontables años, la entidad que una vez fuera conocida como Norrin Radd ha navegado a través de las galaxias, explorando la oscuridad situada entre las estrellas y asistiendo al nacimiento y a la caída de poderosas civilizaciones. Ahora, su camino está próximo a llegar a su fin".

No negaré que Silver Surfer, conocido en España como Estela Plateada, era uno de esos personajes que me dejaban tan frío como su argénteo aspecto. No había leído nada sobre él, solamente aparecía como secundario en alguno de esos cómics del Universo Marvel que tienes por casa, pero nada más... admito, incluso, que desconocía que su verdadero nombre era Norrin Radd. Y bueno, aunque había visto la película "Los 4 Fantásticos y Silver Surfer", su presencia cayó en el olvido junto como la dudosa calidad de todo el metraje.

Esta introducción no es para entonar un mea culpa, al contrario, es para ensalzar las virtudes de "Estela Plateada: Requiem" porque, desde mi más absoluto desconocimiento del personaje, me he encontrado ante un cómic que me ha sorprendido, fascinado e incluso emocionado en algunos momentos. El guión de J. Michael Straczynski me ha parecido una maravilla, cargado de profundidad, épica e intensidad, de aquellos que invitan a reflexionar. Además, el dibujo de Esad Ribic, un tipo ya consagrado en el mundillo, agranda esas sensaciones contenidas en el guión.

Como siempre, no pienso explicar absolutamente nada sobre la historia y os recomiendo que no busquéis mucha información por la red o acabaréis sabiendo casi todo lo que sucede y, creerme, vale la pena acercarse al argumento de "Estela Plateada: Requiem" desde la más completa ignorancia. En la portada podéis ver a Spiderman (de hecho, la etapa de Straczynski con el arácnido es muy destacable), pero es un simple cameo, como el que protagonizarán los 4 Fantásticos, el Doctor Extraño y, evidentemente, Galactus, meros testigos de la epopeya de Estela Plateada. Y hasta aquí la información, el resto debéis descubrirlo vosotr@s.

Es un cómic para degustar, sin prisas, acomódate y busca un rato libre porque "Estela Plateada: Requiem" requiere de una lectura sosegada que te permita, además, admirar las ilustraciones de Ribic. El guionista de New Jersey escribe una historia de un elevado nivel, tanto narrativo como emocional, de aquellas que te harán plantearte o replantearte algunas cosas y te obligarán a leer un par de veces algunos de sus diálogos. El trabajo de Straczynski está un peldaño por encima de las habituales tramas superheroicas.

Ese profundo guión de Straczynski, sumado al poderoso trazo de Ribic, hacen de este cómic una de aquellas obras que, en mi humilde opinión, todo lector debería tener en su estantería.

"Estela Plateada: Requiem" es un cómic a tener muy en cuenta, digno de la grandeza de un personaje que, tras investigar sobre su origen e historia, se rebela contra un dios, se presenta como un heraldo de la muerte -hecho que le comporta un tremendo conflicto interior por ser de naturaleza pacifista-, es capaz de salvar tanto a su planeta original como a la Tierra a cambio de ser castigado... en definitiva, un ser atormentado, sacrificado y altruista que hubiese sido digno protagonista de las tragedias de la Antigua Grecia.

Así que, partiendo de la base que Silver Surfer era un personaje al que ni me había aproximado, que sus galácticas aventuras no me atraían en absoluto y que desconocía la naturaleza original de Norrin Radd, acabaré esta entrada confesando que cuando terminé la última página de "Estela Plateada: Requiem" pensé: "joder...", pensamiento simple, sí, pero es que en aquel momento no encontré más palabras. 

VALORACIÓN: 9/10

miércoles, 13 de julio de 2016

LAS CRÓNICAS DE EXCÁLIBUR: SEGUNDA CRÓNICA - JEAN-LUC ISTIN & ALAIN BRION

TÍTULO: Las Crónicas de Excálibur: Segunda Crónica
AUTOR: Jean-Luc Istin & Alain Brion
EDITORIAL: Yermo Ediciones
AÑO: 2016
GÉNERO: Cómic

"Excálibur, una espada que no sirve para destruir sino para construir. Pero en su nombre muchos reyes han combatido y han muerto, muchos reinos han sido reducidos a cenizas y el reino de las hadas corre un gran peligro. Tan sólo dos niños huérfanos, Lanzarote y Arturo, abandonados en la misteriosa isla de Avalón, tienen el poder de recuperar Excálibur y cambiar para siempre el destino de la isla sagrada...".

Tras disfrutar como un enano de Moria con el primer volumen de "Las Crónicas de Excálibur", mis expectativas eran muy altas y debo admitir que el trabajo que están llevando a cabo Jean-Luc Istin y Alain Brion es magnífico. La segunda entrega de estas crónicas sigue a un nivel muy alto, respondiendo a las esperanzas que tenía depositadas en él y manteniendo sin problemas las cotas de calidad alcanzadas, tanto en el guión como en el apartado gráfico, por este cómic.

Como hice en mi anterior reseña, no revelaré apenas nada de la trama de "Las Crónicas de Excálibur: Segunda Crónica" porque creo que es una saga que vale la pena leer, ya seáis expertos en el mito artúrico o neófitos que profundicéis por vez primera en una de las leyendas más exploradas de la historia de la humanidad. Sólo insistiré en el hecho de que la incursión que realizan Istin y Brion en el mito es maravillosa y muy disfrutable, por lo elaborado de su guión, que además resulta ágil, y por unas ilustraciones espectaculares que tienen un cierto regusto cinematográfico... en definitiva, estamos ante un gran producción de aspiraciones igual de grandes.

Merlín sigue siendo uno de los principales ejes de la historia, junto con Morgana que, para lo pequeña que es aún, crece sin parar en relevancia. Arturo apenas es un susurro, alguien del que se espera mucho, pero que poco tiene que decidir en el presente britano presentado en esta segunda crónica. Siguen cobrando fuerza personajes más inquietantes vinculados con el paganismo, Cerunnos, y el cristianismo, Patricio, dispuestos a jugar sus cartas a la hora de interferir en los planes de Avalón. Por otra parte, algunos personajes empezarán a colarse en el entramado de "Las Crónicas de Excálibur", como el cruel y despiadado Natre y su padre, el brutal Rey Luchar, además de los gigantes, que tampoco son únicamente una colosal comparsa y algo tendrán que decir en el devenir de Britania.

En este segundo volumen de "Las Crónicas de Excálibur", la tensión aumenta tras el período de relativa calma que consiguió Uthar Pendragón al unificar a las tribus. La tentación del poder que promete la empuñadura de Excálibur, los intereses encontrados, la falta de un líder nato que suceda a Uther y el conflicto entre las tradiciones ancestrales y las nuevas, van tensionando el ambiente y en el horizonte vuelve a vislumbrarse la amenaza de una guerra.

"Las Crónicas de Excálibur: Segunda Crónica" no es un cómic de mera transición o relleno, es una continuación de los acontecimientos que suceden en el primero, profundizando en las personalidades de los personajes principales, permitiéndonos conocer algo más de la mitológica criatura Cerunnos, aportando nuevos ingredientes a una trama que sigue desarrollándose y ganando en complejidad, dando a conocer qué planes tiene el Cristianismo para medirse a Avalón y aplastar la maravillosa isla, manteniendo ese toque de fantasía sobrenatural, misticismo y tintes épicos.

El equipo formado por Jean-Luc Istin y Alain Brion ha conseguido dejarme de nuevo encantado con "Las Crónicas de Excálibur: Segunda Crónica", esperando impacientemente a que Yermo Ediciones tenga a bien presentarnos su tercer volumen y permita volver a sentir el frío tacto del acero de Excálibur.

VALORACIÓN: 9/10

- Enlace a la reseña del volumen "Las Crónicas de Excálibur: Primera Crónica"

miércoles, 15 de junio de 2016

ÓS BIPOLAR - QUIMI PORTET

TÍTULO: Ós bipolar
AUTOR: Quimi Portet
AÑO: 2016
ESTILO: Rock intelectual
SELLO: Quisso Records / Música global







Hace tiempo que le quiero dedicar una entrada a Quimi Portet. A much@s quizá no les diga nada ese nombre, pero lo cierto es que ocupa un lugar en mayúsculas en la Historia de la música española y si algun@ aún se pregunta porqué, la respuesta es bien sencilla: Quimi Portet es el 50% de El Último de la Fila, banda icónica nacida en Barcelona, de gran repercusión y éxito brutal en las décadas de los 80 y 90. Sí, su nombre es indisoluble de otro monstruo musical, el de Manolo García.

Si bien en 1987 ya había publicado su primer trabajo en solitario ("Persones estranyes"), su carrera de verdad arranca 10 años después, poco antes de la disolución, lamentablemente, de El Último de la Fila. Desde entonces, 1997, Quimi Portet ha ido lanzando discos al mercado, aunque éste sea algo limitado por aquello de cantar en català, y girando con notable éxito por Catalunya en sus denominados world tours. Además, ha producido discos de varios grupos (Sanjosex, Paul Fuster, Albert Pla, etc.), ha colaborado con otros (Jaume Sisa o Joan Miquel Oliver) y ha estado metido en la consolidación del estudio musical MusicLan y en la remasterización de la biografía musical de El Último de la Fila.

"Ós bipolar" supone el noveno trabajo de estudio de Quimi Portet después de cuatro años de silencio, que no de inactividad. Fiel a su estilo, como siempre, desplegando su buen hacer y su arte a la guitarra, muy cuidado musicalmente en cuanto a melodías, con su punto de rock, con sus letras danzando alegremente y sin complejos entre la brillantez, lo intelectual, lo humorístico y lo surrealista. Y es que así es Quimi Portet, un músico que desprende talento y sentido del humor a partes iguales. 

Yo he tenido suerte de verlo varias veces en directo (Barcelona, Sabadell, Alella...) y siempre, siempre, me he divertido muchísimo. Su conexión con el público es muy natural, su ingenio se abre paso entre canción y canción, su profesionalidad está más que contrastada tras muchos años de escenarios y también influye la buena química con los otros componentes del grupo, entre ellos otro clásico, Antonio Fidel, el bajista con todas las letras, también compañero en El Último de la Fila. Y ese es otro punto fuerte de Quimi, los compañeros de los que se rodea, además del mencionado Fidel, lo arropan Xarli Oliver a la batería y el virtuoso guitarrista Jordi Busquets (es un auténtico crack!), formando un cuarteto de muy buenos músicos.

El astro intercomarcal, como se autodenomina, para "Ós bipolar" ha contado con colaboraciones de la talla de Manolo García, Joan Miquel Oliver (ex Antònia Font) y Núria Graham. De hecho, en palabras textuales del músico de Vic, Joan Miquel Oliver "ha colaborado como asesor en la grabación de las voces. Gracias a él, las sesiones de grabación vocal han alcanzado un cierto nivel intelectual y la habitual frivolidad propia de estos ambientes embrutecidos se ha podido mantener en unos límites aceptables".

"Ós bipolar" contiene 16 canciones, de las cuales 4 son pasajes musicales que el artista catalán describe como "pequeñas piezas basadas en riffs de guitarra" que le gustan, aunque no tanto como para desarrollarlas en una canción, pero tampoco como para desprenderse de ellas, así que opta por ponerles un título molón y efectista e incluirlas en la lista final. De entre todas las canciones, que navegan entre el rock, el pop y la canción popular, de momento, me quedo con "Pamela", que me entró desde la primera escucha, aunque también me pareció brillante "Senyora Musa" y soy muy fan de "Peix". Contiene además otras exquisiteces muy propias de este más que aceptable artista moderadamente moderno como "On vas cowboy?", "Eau de toilette" o "Dones Nues". Os dejo el videoclip oficial de la canción que da título al álbum, "Ós bipolar":


Como todos los discos de Quimi Portet, y más para aquellos que no estén familiarizados con él, requieren cierta paciencia y cariño en varias escuchas para acabar de hacerse con ellos, para dejar que vayan entrando, para comprender todo el humor de sus letras, para que sus canciones de amor poco edulcoradas, pero preciosas, te lleguen, para que sus melodías (a él le gusta hacer música) terminen por convencerte, una vez más, de que es un músico de puta madre.

Quimi, jo sóc un més de la teva plebs abjecta i adotzenada.

VALORACIÓN: 7'5/10

miércoles, 8 de junio de 2016

EL REGRESO DEL CATÓN - MATILDE ASENSI

TÍTULO: El regreso del Catón
AUTOR: Matilde Asensi
EDITORIAL: Planeta
AÑO: 2015
GÉNERO: Narrativa histórica

"¿Qué pueden tener en común la Ruta de la seda, las alcantarillas de Estambul, Marco Polo, Mongolia y Tierra Santa? Eso es lo que los protagonistas de El último Catón, Ottavia Salina y Farag Boswell, tendrán que averiguar poniendo de nuevo sus vidas en peligro para resolver un misterio que arranca en el siglo I de nuestra era. Escrita con rigor, con un ritmo que mantiene en vilo a los lectores página a página y capítulo a capítulo hasta el final, El regreso del Catón es una combinación magistral de aventura e historia con la que Matilde Asensi nos atrapa de nuevo para no dejarnos escapar hasta la última palabra".

Recuerdo haber leído "El último Catón" y terminar el libro con buen sabor de boca. Admito que, hasta entonces, no conocía a Matilde Asensi, no había leído absolutamente nada, pero profundicé porque me gustó su estilo y por mis manos pasaron también "Iacobus" y "Peregrinatio". Después, cerré el capítulo de la autora y busqué nuevos horizontes, no en vano estábamos en plena fiebre de Dan Brown y sus best sellers. Mi subidón de enigmas, secretos del Cristianismo, acertijos y aventuras recorriendo ciudades en busca de descubrimientos que cambiarían la historia de la humanidad tocó a su fin.

Como me había dejado buenas sensaciones, cuando supe de la publicación de "El regreso del Catón" no dudé en comprarlo. Habían transcurrido un buen puñado de años, ya me había curado de la fiebre "davinciana" y me apetecía reencontrarme con Matilde Asensi y una renovada dosis de enigmáticas pruebas por resolver en busca de un nuevo misterio. Lamentablemente, el reencuentro ha sido un desastre, no de dimensiones titánicas, pero sí ha resultado decepcionante. 

Lees la sinopsis y dices, bueno, preparado para un nuevo viaje! Lees lo que dicen en Planeta y claro, se te ponen los dientes largos, pero ya no somos lectores noveles, por nuestros ojos han pasado un buen puñado de páginas y tomas ciertas precauciones por si luego el libro no está a la altura de tan buena prensa. No sería la primera vez e, imagino, tampoco la última... no hace mucho me pasó algo similar con Valerio Massimo Manfredi, tipo al que sigo siendo fiel a pesar de terminar cansado de sus viajes con Odiseo.

La historia no aporta nada nuevo, es decir, no es mala, tiene su punto y utiliza los ingredientes mágicos que le han reportado éxito, pero en esta ocasión el aliño no es igual de eficaz. Ni repescar a los antiguos protagonistas, Ottavia, Farag y Kaspar, ofrece los resultados esperados, es más, yo he terminado por acabar de Ottavia hasta el gorro, llegando al punto de enervarme su actitud, pero ya hablaré sobre ella más adelante. "El regreso del Catón" abunda en los cánones que en su día marcaron toda esa serie de novelas enmarcadas dentro del género de la narrativa histórica: personajes surgidos del mundo académico o periodístico, un misterioso encargo relacionado con algún período histórico, algún tipo de secta o religión también interesada en el hallazgo, secretos inconfesables de la Iglesia, un ritmo bastante trepidante, muchos sucesos para entretener al lector y viajes por varias ciudades visitando lugares emblemáticos... y ahí lo tienes, en líneas generales, son buena parte de los ingredientes de la fórmula magistral. El último libro de Matilde Asensi no ha innovado, quizá tampoco lo pretendía, y digamos que tiene más de reedición que de secuela de "El último Catón". 

La puesta en escena de "El regreso del Catón" podría haber sido más interesante, está claro que hay que refrescar la memoria y recordarnos quiénes eran los protagonistas y qué ha sido de ellos, pero la introducción se hace larga. La misión, el nuevo reto que tienen que afrontar es más que interesante, pero se pierde en muchos detalles, fechas y nombres que, además de ser difíciles de recordar, tampoco terminan siendo imprescindibles cuando uno cierra el libro. Los nuevos personajes, si bien intervienen en la historia (sin ellos no habría encargo), tampoco convencen, ya que seguirá siendo el trío de "El último Catón" quien lleve todo el peso. El bando contrario, el temido y poderoso brazo radical católico, es aquí una mera comparsa que apenas inquieta, un par de fogonazos y al olvido. Y la resolución de la trama, convertida en una suerte de pista americana retorcida y que obligará al uso del intelecto, es casi tan agónica para los protagonistas como para el lector. Sí, yo también sobreviví a las pruebas!

Sí, claro, hay algunos pasajes más intensos, cuando nos mueve un poco de viaje por Mongolia, Turquía o Israel, con mayor ritmo, en los que la escritora alicantina muestra sus mejores virtudes... llegas a pensar que en algún momento arrancará, que logrará atraparte como ha hecho en otras ocasiones, estás deseando que se produzca esa ruptura y acabes metido de cabeza, pero no, en "El regreso del Catón" no sucede. Para los que ya lo han leído, alguien puede decirme ¿qué aporta de interés el capítulo del viaje de Ottavia a Italia? y, para los que no lo han leído aún, espero que podáis explicarme qué os parece ese episodio.

Y mi gran problema, como he anunciado previamente, ha sido enfrentarme a Ottavia Salina. No la recordaba así en "El último Catón" porque, de haber sido así, probablemente no habría terminado por ponerme de los nervios con ella. La novela está narrada, básicamente, bajo el punto de vista de Ottavia, ella lleva la historia, por lo que somos partícipes de sus pensamientos, razonamientos y posicionamientos. Su peculiar sentido del humor (si es que lo tiene), sus juicios (constantes y muchas veces banales), su cierta superioridad moral e intelectual, sus comentarios frívolos e infantiles en ocasiones, sus constantes quejas (por todo, como una niña, pataleta va y viene, rabietas), su machacón enfrentamiento con Kaspar (gratuito por momentos) y ciertas coñas que repite de manera constante sin que funcionen ni hagan gracia, (coño, si son buenas, vale, dales cancha, pero es que he llegado a cerrar el libro flipando)... leí una frase de Ottavia, algo así como "he dicho alguna vez que no entiendo a la humanidad", no es literal, pero venía a significar eso, y pensé para mis adentros muy profundamente: ¿y a ti quién carajo te entiende? Lo admito, no puedo con Ottavia, me declaro culpable, señoría!

En definitiva, no lo recomiendo, aunque es lógico que los lectores de "El último Catón" acudan a él como yo he hecho. Conste que es una opinión puramente personal y que, por lo tanto, no pretende ser única ni verdadera, sólo es mi impresión, puedo comprender que haya gustado mucho, normal o poco e incluso que haya quien la recomiende efusivamente, que para gustos están los colores, pero para mí "El regreso del Catón" ha sido una decepción.

VALORACIÓN: 5'5/10